Una noche de navidad en mi casa y el mundo continua
Que irónico y misterioso es hablar del tiempo y el espacio; Estoy rodeado aquí de una paz y una tranquilidad reconfortante, silenciosa, tranquila, misteriosa, mágica... Y sin embargo toda esta paz y tranquilidad cambiará en un par de horas o minutos quizá como cambia del rojo al verde un semáforo citadino, pasando por un momento de transición que es el amarillo; así se irá toda la tranquilidad del rojo para dar paso al verde, y todo se volverá movimiento, velocidad, gritos, gente, personas y habrá una danza de edades, pensamientos, ideas, preocupaciones que se intercambiaran los pensamientos y las ideas tratando siempre de que queden en alguien más o de que alguien más las acepte... Y al final de la noche y principio del día cuando las doce campanadas nos indican final y comienzo, nos uniremos en un abrazo de hipocresía, tradición, cariño, esperanza, religión, juego, nada; al final del evento no se habrá cambiado nada, y todo seguirá ...